lunes, septiembre 19

Volver

Y después de tanto tiempo de haber abandonado a este mi querido diario he vuelto, vuelvo con la firme intensión de dejar precedente de lo que me ha sucedió y de lo que no quiero vuelva a suceder o que en su defecto ocurra con conocimiento de causa.

Debo de confesar que tengo un temor muy secreto, muy escondido en el fondo de mi pequeño y negro corazón. A veces me sueño sólo, triste, envejecido, abandonado, sin una sola alma que me encamine a esos últimos pasos que sé algún día daré. Ese miedo no me hace buscar desmedidamente y sin parar la compañía de otros, ese miedo me hace darme cuenta que muchas veces cometo errores, entro en vidas donde no debí haber entrado.

Ese miedo me ha hecho pensar que quiero ser padre, ese sentimiento realmente me ha invadido y no lo culpo pues es una de las ilusiones más bellas que una persona, hombre o mujer puede tener, pero también es una de las ansiedades más grandes que se pueden experimentar.

En fin, hoy tengo una verborrea tan extraña, una forma de hablar que me he confundido tanto al escribir como al pensar. Sé que quiero comenzar esos nuevos caminos, sé que quiero avanzar esas historias, sé que quiero ser feliz y disfrutar de todo lo bueno, lo malo y lo simpático del mundo y sé que lo quiero hacer sin vivir la vida con miedo.

Sé que son es la 1.30am y yo debería estar durmiendo o tal vez ya estoy dormido...

1 comentario:

Mevalerym dijo...

Hola mi querido.. Todos, pero todo, tenemos el mismo temor, lo importante, es seguir intentando.

Y creo que el chiste, es volverse simplista..

Te sigo leyendo..