lunes, septiembre 1

La alegría de una sonrisa sin dientes




Pues lo que son las cosas de la nostalgia y el esoterismo de los sueños, te preguntarás mi estimado blog a qué me refiero con esta afirmación pues bueno te explicaré.

Cuando me fui a vivir a Monterrey, por ahí del 2005, aunque si me ganaba la nostalgia de la familia y algunos amigos que dejé en la ciudad no me sentía como ahora.

Anoche estuvimos en casa de unos amigos de Brenda y Neto, Tilico y Meli, y ellos tienen un pequeñito de 1año y meses que es bien chido y me recuerda mucho a mi pequeño Nicolás (mi sobrino más joven y tal vez el que más se me ha clavado en el corazón).

Después de estar con ellos regresé a la casa con el corazón revuelto, porque desde que volví a Saltillo después de estar en Mty tanto tiempo Nicolás se convirtió en mi compañero de televisión, mi cómplice de bromas a los perros y mi despertador.

Simplemente saber que a más tardar las 7am el negrito entraría a mi cuarto quejándose en ese lenguaje inintelegible de los bebés y se acostaría, previo apañe de la almohada, a mi lado hasta las 9 que nos tocaba desayunar.

Anoche lo soñé con su sonrisa sin dientes, cuando era muchísimo más pequeño, y me desperté llorando con mucho sentimiento...sólo puedo decir que extraño a ese pedazo de chocolate rockero.

Seguimos tocando puertas, buenas vibras raza, buenas vibras.